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libertad

  • LA LIBERTAD DEL CRISTIANO

    6190218e0f10cbdaf0f2cf1a3f498df4.jpgCOMPARTO CON LOS LECTORES UN PÁRRAFO ESCRITO
    POR MARTÍN LUTERO EN EL AÑO 1520, CREO QUE 
    COMO NUNCA ESTAS PALABRAS COBRAN 
    VIGENCIA EN NUESTROS TIEMPOS.  

    ASI COMO YA LO ADELANTABA SALOMON, NADA 
    HAY NUEVO BAJO EL SOL, PARECE SER QUE LA
    HUMANIDAD ESTÁ ENTREGADA A REPETIR CIERTOS 
    PATRONES QUE GENERACIONES ANTERIORES
    HABÍAN DESARRAIGADO.  LUTERO ADVIERTE CON 
    PALABRAS QUE MODIFICARON UNA TENDENCIA
    DE 1500 AÑOS, Y HOY, TAN SOLO 500 AÑOS
    DESPUÉS ESTAMOS BAJO LA MISMA REALIDAD DE
    LA CUAL NOS ADVERTÍA ESTE HOMBRE DE DIOS.
     

    (PÁRRAFO 17)

    Quizá preguntes:

    si todos somos sacerdotes, ¿qué diferencia existirá entre laicos y sacerdotes en la cristiandad?

    Respondo: se han deteriorado hasta tal punto hoy en día los términos de «sacerdote», «clérigo», «fraile» y similares, que se ha llegado al extremo injusto de aplicar algo propio de muchos sólo a esos pocos que se denominan «eclesiásticos». Ninguna distinción establece la sagrada Escritura, a no ser que a los iniciados y a los ordenados los llama ministros, siervos, ecónomos, es decir, ministros, siervos, dispensadores que tienen la obligación de predicar a Cristo, la fe y la libertad cristiana a los demás.

    Ahora bien, aunque todos seamos igualmente sacerdotes, no todos podemos servir, dispensar y predicar. Por eso dice san Pablo (1 Cor 4): «Queremos que se nos considere sólo como siervos de Cristo y dispensadores del evangelio» .

    Pero en nuestros días esta función ha desembocado en un señorío, en un poder mundano, externo, tan fuerte y tremendo que ni equipararse puede a ninguna potestad civil, como si los laicos no fuesen cristianos. De esta forma ha desaparecido la comprensión de la gracia cristiana, de la libertad, de la fe, de cuanto Cristo nos ha donado, de Cristo mismo, y lo han suplantado por innumerables leyes humanas, por obras, tornándose en siervos de los hombres más viles de la tierra.

  • LA ACTITUD DEL CRISTIANO HOY

    medium_artemoderno.png¿Cuál ha de ser la actitud y el llamamiento del cristiano en el mundo de hoy? ¿Podemos de verdad participar plenamente en su arte, sus obras, su literatura, filosofía y actividad revolucionaria? ¿Podemos ser de nuestro tiempo en este sentido?


    El mundo ha cambiado en las últimas décadas. Hemos visto como se derrumbaba una cultura. De manera creciente nos vemos viviendo en un mundo postcristiano y hasta posthumanista, un mundo neopagano que es nihilista, anarquista o místico. Sin embargo, independientemente del nombre que demos a nuestra era, debe estar claro que cada día nos acercamos más a la situación de los primeros cristianos.


    ¿Cuál es nuestro llamamiento? Por supuesto, cada uno de nosotros tiene el llamamiento de ser cristiano y de vivir como tal, con esto en mente debemos:


    En primer lugar defender la libertad. Pero entendiendo que la libertad no tiene una sola cara, como algunos parecen pretender. Con amor y responsabilidad, debemos estar vigilantes para que la libertad de unos no ultraje la libertad de otros; para que nadie pierda su derecho personal de elección ni sea privado de su libertad interior.


    Debemos defender también la humanidad. La personalidad es un gran don y debemos enfrentarnos a las fuerzas que tratan de eliminarla haciendo que la gente comparta un mismo criterio uniforme para ser «normal» o transformar a los seres humanos en un código de ordenador o engranajes de una gran máquina.


    Finalmente, nuestro llamamiento también es a ser críticos de nuestro tiempo. Responder a nuestro llamamiento hoy significa no tener miedo a mostrar que somos cristianos; no sólo diciendo que hemos sido salvados por Cristo, sino también con nuestras ideas, con nuestra forma de vida, con nuestro análisis de cada situación. Ser cristiano significa ser radical, volver a las raíces, al mismo fundamento que es Cristo.



    H. R. Rookmaaker
    en El arte moderno
    y la muerte de una cultura
    editado por CLIE