29/11/07
PROFETAS, NO ESCRIBAS
UN FRAGMENTO QUE REALMENTE ALIMENTA MI ESPIRITU
Y ME DESAFIA. LO COMPARTO EN ESTE ESPACIO, QUIZAS
DIOS PERMITA QUE TE SUCEDA LO MISMO EN BENEFICIO
DE TU SALUD ESPIRITUAL.
LA BUSQUEDA DE DIOS - A.W. TOZER
Capitulo 3
Los corazones capaces de quebrantarse hasta lo sumo, movidos por
el amor al Dios trino y único, son aquellos que han estado en
presencia de la Deidad, y la han contemplado con ojos despejados.
Los hombres de corazón quebrantado son incomprensibles para la
gente común. Ellos hablan habitualmente con autoridad espiritual.
Han estado en la presencia de Dios, y hablan de lo que han visto allí.
Son profetas, no escribas. El escriba habla de lo que ha leído; el
profeta relata lo que ha visto.
Esta distinción no es imaginaria. Entre el escriba que ha leído y
el profeta que ha visto hay una separación abismal. Hoy en día tenemos
infinidad de escribas, pero muy pocos profetas. La voz estridente de
los escribas aturde a los oídos de la iglesia, pero ¿dónde está la
voz suave de los profetas que han pasado más allá del velo, y han
echado un vistazo a esa Maravilla que es Dios? Y tengamos en cuenta,
este privilegio de entrar adentro del velo hasta la santa presencia,
es el derecho de cada hijo de Dios en el día presente.
Habiendo desaparecido el velo de separación, por el cuerpo desgarrado
de Cristo, y no habiendo por parte de Dios ningún impedimento para
acercarnos a él, ¿por qué es que nos mantenemos afuera? ¿Por qué nos
conformamos con vivir en el atrio, cuando podemos entrar hasta el
lugar santísimo?
Le oímos decir al novio,
"Déjame ver tu rostro, déjame oír tu voz, porque dulce es la voz tuya,
y hermoso tu aspecto" (Cantares 2:14).
Nos damos cuenta que estas palabras
se dirigen a nosotros, sin embargo, tardamos en responder a ellas.
Pasan los años, nos envejecemos, y nos cansamos de merodear por el
patio exterior.
¿Qué es lo que nos impide entrar?
12:40 Anotado en Fragmentos | Permalink | Comentarios (1) | Email esto | Tags: A.W. TOZER, la busqueda de Dios, profetas, escribas
19/11/07
LA BUSQUEDA DE DIOS
Desde este link puedes bajar el libro completo,
"La Busqueda de Dios", de A. W. Tozer.
Prologo.
He aquí un estudio magistral de la vida interior, escrito por un corazón sediento de Dios, ansioso de alcanzar por lo menos los linderos de sus caminos, y conocer lo profundo de su amor por los pecadores y las alturas de su majestad. ¡Y todo esto escrito por un atareado pastor de la ciudad de Chicago!
¿Quién puede imaginar a David escribiendo el salmo veintitrés en una ruidosa oficina comercial, o a un místico de la edad media hallando inspiración en el segundo piso de una casa de vecindario en una atestada ciudad moderna?
Donde se cruzan las sendas de la vida
y hay gritos de razas y de clanes
en antros de vicio y de miseria
donde las sombras están llenas de terrores
y se ocultan la lujuria y la avidez.
Como lo dice el doctor Frank Masón North en su inmortal poema, lo expresa también el señor Tozer en este libro:
Por encima de ruidos y egoísmos
Hijo del hombre, oímos tu voz.
Mi conocimiento del autor de este libro se reduce a unas cuantas visitas que hice a su iglesia, donde compartí con él preciosos momentos de compañerismo. Allí descubrí a todo un autodidacta, un lector apasionado con una estupenda biblioteca de obras clásicas y devocionales, un hombre que pasaba las noches en su búsqueda de Dios. Su libro es el resultado de mucha meditación y mucha oración. No es una colección de sermones. Nada tiene que ver con el pulpito o las bancas de la iglesia. Se dirige a las almas sedientas de Dios. Todos sus capítulos podrían resumirse en el clamor de Moisés, "¡Muéstrame tu gloria!” o en la exclamación de Pablo, "¡Oh, profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios!” Esta es teología del corazón, no de la cabeza.
Hay en él profundidad de visión, sobriedad de estilo, y una universalidad refrescante. El autor hace pocas citas, pero está familiarizado con los santos y místicos de todos los siglos Agustín, Nicolás de Cusa, Tomás de Kempis, von Hugel, Finney, Wesley, y muchos más. Sus diez capítulos llegan hasta el alma, y las oraciones que hay al final de cada uno son para la cámara secreta, no para el pulpito. Mientras los leía he sentido realmente la presencia de Dios.
He aquí un libro para cada pastor, misionero o cristiano devoto. Trata de las cosas profundas de Dios y las riquezas de su gracia. Sobre todo, lleva el sello de la sinceridad y la humildad.
Samuel M. Zwemer
BAJAR DESDE AQUI:
09:45 Anotado en Libros Completos | Permalink | Comentarios (0) | Email esto | Tags: la busqueda de Dios, A.W.Tozer, Libro completo
09/11/07
NO ES UNA METAFORA
Extraído del Libro: "La Búsqueda de Dios"
de A.W. Tozer Capítulo 2
Antes que Dios creara al hombre, preparó para él un mundo lleno de cosas hermosas para su sustento y deleite. Todo lo que Dios creó fue para el bienestar del hombre, pero era indispensable que todo estuviera subordinado a él.
El Génesis las llama simplemente "cosas". Fueron creadas para su uso y siempre debían ser externas a él. Allá en lo profundo del corazón del hombre debía haber un sitio ocupado únicamente por Dios; afuera, podían estar los mil dones con que Dios lo había bendecido.
Pero el pecado introdujo complicaciones, e hizo que los dones de Dios se convirtieran en instrumentos dañinos para el alma. Nuestros infortunios comenzaron cuando Dios fue forzado a salir de su santuario, y las "cosas" ocuparon su lugar.
Por eso no tenemos paz, porque hemos quitado a Dios del trono de nuestro corazón, y tenaces y agresivos usurpadores pelean por el primer lugar. Esto no es una simple metáfora, sino el análisis de nuestra verdadera condición espiritual.
09:40 Anotado en Fragmentos | Permalink | Comentarios (0) | Email esto | Tags: cosas, metáfora, la busqueda de Dios
26/10/07
RASGANDO EL VELO
EN SU LIBRO, "LA BUSQUEDA DE DIOS" Cap. 3 A . W. TOZER
ESGRIME EL SIGUIENTE COMENTARIO CON UNA ASOMBROSA CLARIDAD, AUTENTICIDAD Y ACTUALIDAD.
POR FAVOR SI ESTAS INTERESADO EN ERRADICAR DE LA IGLESIA TODA HIPOCRESIA, TODA
VANIDAD Y TODA EXALTACION HUMANA TIENES QUE LEER
NO SOLO ESTE FRAGMENTO, SINO
TODO EL LIBRO.
(¡CUANDO TERMINE DE LEERLO ESTARA DISPONIBLE
EN ESTE BLOG!)
"Para ser específicos, estos pecados del ser interior son la justificación propia, la propia conmiseración, la autosuficiencia, la admiración de sí mismo y el amor propio. Y otra cantidad de pecados semejantes. Ellos están tan profundamente metidos en nuestra naturaleza, y son tan semejantes a nuestro modo de ser que es muy difícil verlos, hasta que la luz de Dios se enfoca sobre ellos. Las manifestaciones más groseras de estos pecados, egoísmo, exhibicionismo, auto alabanza, que exhiben aun grandes líderes cristianos, son toleradas en los círculos más ortodoxos, aunque parezca extraño que lo digamos. Muchas personas llegan hasta identificarlos con el evangelio. No es cinismo decir que dichas cualidades han llegado a ser requisito imprescindible para lograr popularidad y prestigio.
La exaltación del individuo, más que la de Cristo, es tan común que a nadie le llama ya la atención.
Podría suponerse que la correcta enseñanza de la depravación humana y la justificación en Cristo, nos librarían de estos feos pecados, pero no es así. El pecado del yoísmo es tan presuntuoso que puede medrar al lado mismo del altar. Puede ver morir a la sangrante Víctima, sin inmutarse en lo más mínimo. Puede defender con calor las doctrinas fundamentales y predicar con elocuencia la salvación por gracia, y sentirse halagado por estos esfuerzos. Hasta el mismo deseo de buscar a Dios parece servir para que el yoísmo se afirme y crezca.
El "yo" es el velo opaco que nos oculta el rostro de Dios. Lo único que puede quitarlo es la experiencia espiritual, nunca la instrucción religiosa. Tratar de hacerlo así es como querer curar el cáncer con tratados de medicina. Antes que seamos librados de ese velo, Dios tiene que hacer una obra destructiva en nosotros.
Tenemos que invitar a la cruz que haga su obra dentro de nosotros. Debemos poner nuestros pecados del "yo" personal delante de la cruz para que sean juzgados. Debemos estar dispuestos a sufrir cierta clase de sufrimientos, tales como los que sufrió Jesús cuando estuvo delante de Pilato.
Tengamos en cuenta que al hablar de rasgar el velo, estamos usando una figura poética que es placentera, pero la experiencia real en sí nada tiene de agradable.
09:40 Anotado en Fragmentos | Permalink | Comentarios (0) | Email esto | Tags: a.w.tozer, la busqueda de Dios, rasgando el velo

