10/12/08
OIR ALGO NUEVO
Base Bíblica Hechos 17:22-31
Pablo aguardaba en el corazón de Grecia que sus amigos Silas y Timoteo se reuniesen con el para continuar así con la predicación del evangelio. Mientras tanto el predicaba en las sinagogas y en las plazas.
Unos filósofos epicúreos se acercaron y disputaban con el, aunque quizás el motivo real era escuchar las nuevas enseñanzas sobre de un dios desconocido. Estos tomaron a Pablo y lo llevaron al Areópago.
El Areópago era la institución más venerable de Atenas, y, a pesar de que ya no contaba con buena parte de sus antiguas facultades, seguía gozando de gran prestigio; y tenía jurisdicción especial en asuntos de moral y religión por lo que era natural que habiéndo surgido un “predicador de nuevos dioses” (V.18) fuese sometido a su arbitrio (Diccionario Bíblico Certeza).
Alguno se apresuraría a comparar esta situación con la que tuvo que atravesar el Señor Jesús cuando fue llevado a comparecer ante el sumo sacerdote en los momentos previos a la crucifixión. Pero nada está mas lejos de la realidad.
En este caso el interés no era juzgarle, a los atenienses no les interesaba otra cosa mas que oir algo nuevo (v.21). El único motivo por el cual le habían traído allí era para oir su "Novedosa enseñanza", y la máxima condena que Pablo podría recibir era la burla generalizada.
Rápidamente repasamos la secuencia de los hechos
Pablo puesto en pié en medio y utilizando palabras cordiales reconoció cuán religiosos eran los atenienses, como si fuera una cualidad digna de exaltar pero todos sabemos que en realidad Pablo estaba enardecido por la idolatría de éstos (V.16), quizás consideró que era necesario destacar esta apertura espiritual con el fin de captar la atención y así exponer la totalidad de su mensaje.
En su discurso Pablo avanza un paso mas y se apropia de un altar que ellos tenían dedicado al “dios no conocido” afirmando que este era el Dios contenido en su mensaje. Que cosa sería mejor para un desesperado por oir cosas nuevas que alguien venga a presentarles al dios que habían venerado hasta ahora en ignorancia. Personalmente imagino que en ese momento los sabios griegos estarían frotandose las manos al pensar que estaban a minutos de descrubrir "lo nuevo".
Además de Zeus, Hera, Hefesto, Artemis, Hécate, Apolo, Atenea, Hades, Poseídon, Ares, y ahora poseerían "la novedad".
Meditemos acerca de la situación en la que Pablo se encontraba.
¿Cómo hacer para penetrar con el mensaje del evangelio verdadero a una cultura politeísta que tiene dioses para todas las necesidades?
¿Podría hablarles de un Dios que prospera teniendo ellos un "dios" que se encargaba de sus asuntos financieros?
¿Podría presentarles a un Dios que da trabajos dignos cuando ellos ya conocían al "dios" del trabajo y el comercio?
¿Era lógico presentarles un Dios que da salud cuando ellos creían en una "deidad" que le había enseñado el arte de la medicina a los humanos?
Ni siquiera alcanzaba con un dios que conoce el futuro ya que ellos veneraban a "Apolos" de quien decían que podía otorgar el don de la profecía a aquellos mortales que amaba.
Ni el amor, ni el dinero, ni la salud, ni dones especiales sorprenderían a aquellos atenienses.
Pablo tenía que presentarles al verdadero Dios que está por encima de todas esas cuestiones y que está mas interesado en el corazón del hombre mas que en llenar sus bolsillos.
Nos preguntamos:
¿Cuanto de Grecia hay en la sociedad de hoy? ¿Cuanto de Grecia hay en los cristianos actuales? y... ¿Cuantos "dioses" estamos presentándoles a las personas? Uno predica la prosperidad, el otro la sanidad, otro los ministerios mas importantes.
El único Dios acerca del cual Pablo podía predicarles era "aquel no conocido", dandonos a entender que teniendo el conocimiento solo de algunas añadiduras no nos da la garantía de que le conozcamos a EL.
El Dios del cual Pablo comienza a predicarles es el Dios que HOY debe ser anunciado, y no es el que solo se queda en la promesa de prosperidad, de sanidad o de ministerios, es aquel que primero manda que todos los hombres en todo lugar se ARREPIENTAN. Es aquel que nos habla de que un día juzgará al mundo con justicia a través de Cristo a quien resucitó de los muertos.
Obviamente, ante tal mensaje, la burla de la mayoría no se hizo esperar, pero no importa porque también leemos la siguiente afirmación, "MAS ALGUNOS CREYERON".
Termino con esto:
Iglesia, no se detrás de que cosas andas, este es otro llamado a centrarnos en Aquel que quiere ser dejar de ser un "desconocido" en nuestra vida y nuestros cultos para pasar a ser el centro de tu vida, de tu culto y de tu predicación.
Asi sea.
Gustavo Furnier
21:22 Anotado en Mis Articulos | Permalink | Comentarios (0) | Email esto | Tags: grecia, atenienses, dios, arrepentimiento
14/06/08
ATREVETE A SER SANTO - Parte I
JOHN WHITE, EN SU LIBRO "ATREVETE A SER SANTO" DEDICA UN CAPÍTULO PARA HABLAR DEL ARREPENTIMIENTO.
ES EN ESE CAPITULO QUE ENCUENTRO ESTE PARRAFO QUE COMPARTO CON TODOS LOS LECTORES DEL BLOG.
Sólo cuando el Espíritu de Dios mismo abre nuestros ojos, podemos vernos a nosotros mismos y al mundo tal como Dios los ve. ¿Qué es, entonces, lo que nos hace cristianos? Es esa forma particular de conversión que se produce cuando un pecador entra en relación con el Salvador de los pecadores. Ocurre cuando el corazón arrepentido confía en Cristo para el perdón del pecado. Habiéndome visto a mí mismo de una forma que nunca antes me había visto, veo también a Dios de una manera totalmente nueva. Y cuando confío en él, nazco a una nueva vida.
Llanto, alarma y arrepentimiento
Las lágrimas en sí no representan arrepentimiento. E
l auténtico arrepentimiento produce un cambio en el comportamiento. La conducta transformada surge de un corazón transformado. En las Escrituras, el término corazón se refiere no tanto a las emociones sino a la persona. Cuando usted cambia, su conducta cambia.
Empecé afirmando que el arrepentimiento bíblico a menudo se acompaña de alarma y llanto. En algunas personas predomina el temor. Piense en la multitud a la que predicó Pedro en el día de Pentecostés. El apóstol los había acusado de crucificar al Mesías de Dios. De inmediato, reaccionaron con pánico. Curiosamente, el apóstol no los urgió a creer. Después de todo, su sentimiento de alarma indicaba que al menos creían en los hechos que les habían sido presentados. Más bien, Pedro los convocó a arrepentirse de su actitud previa hacia Cristo y, por medio del bautismo, a aceptar la enseñanza de Cristo como una evidencia de que confiaban en su misión mesiánica y en su condición de Hijo de Dios.
Actualmente veo con frecuencia manifestaciones de llanto y arrepentimiento a la vez. Recuerdo a un detective de policía que cumplía funciones en el departamento contra la inmoralidad, en cierta ciudad canadiense. Quizás como ilustración del principio de que 'hace falta un ladrón para atrapar a otro ladrón', este hombre tenía una conducta dudosa y era infiel a su esposa. Su segundo matrimonio parecía a punto de romperse, cuando Cristo lo encontró.
Nos conocimos durante un congreso. Como su conversión al cristianismo era tan reciente y estaba tan fresca en su mente, no podía controlar las emociones que esta transformación le producía. La dura caparazón detrás de la cual había estado oculto su verdadero ser ahora estaba destruida. Antes se había mostrado 'todo un hombre'. Ahora, en cambio, durante una reunión de oración lloró sin contenerse, no tanto con tristeza como con gozo y asombro. Nuevamente maravillado por el amor de Dios hacia él y por la gracia de Dios que recibía, cayó de rodillas y clamó: '¡Me salvaste y me sanaste! ¡No lo entiendo! ¿Cómo pudiste...?'
A esto llamo arrepentimiento 'a la antigua', porque en muchas congregaciones ya no se ve. Sin embargo, ha empezado a ocurrir con más frecuencia, no por efecto de la manipulación por parte de los predicadores, que es algo aborrecible. Ninguna manipulación desde la plataforma puede producir el arrepentimiento que viene de Dios, ya que este es una obra de su Espíritu Santo. La manipulación es una obra de la carne. Ya es hora de que vuelva a darse una renovación a la antigua, y en el próximo capítulo hablaré acerca de su verdadero carácter.
15:52 Anotado en Fragmentos | Permalink | Comentarios (3) | Email esto | Tags: atrevete a ser santo, john white, arrepentimiento

