06/03/08

¿BIBLIA POSITIVA?

El blog Lumbrera ha citado un post acerca de una Biblia en ingles sin todos esos temas tan incomodos como:
el pecado
la santidad
la muerte de Jesús
el morir a uno mismo
el juicio de Dios
el infierno y esas frases del Señor que bueno según alguien entendió las dijo Jesús en medio de un mal día... pero que hoy la gente no quiere volver a leerlas.

Es la "Biblia Positiva" compilada por Kenneth Winston Caine y la pueden conseguir en:

Se compra aqui  


Fuente: Es hora de Ser Real Blog

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07/03/07

APOSTASIA

medium_hombre_duda.jpgDado que  esta también es una de las señales de los últimos tiempos les comparto su significado para que sepamos discernir cual es la clase de personas que nos rodea.
Tambien creo que será de mucha ayuda para saber redirigir nuestras oraciones, porque creo que en muchos casos Dios nos está librando de gente que no tiene intenciones de convertirse a Cristo y nosotros aún seguimos orando para que vuelvan.  Cuidado.

APOSTASÍA
Significa «volverse atrás, recaer» (gr.).

Pablo fue acusado de enseñar a los judíos entre los gentiles a que apostataran de Moisés (Hechos 21:21).
Pablo enseñaba la libertad de la ley por la muerte de Cristo, y esto, para un judío rabínico estricto, constituiría apostasía, olvidando la promesa del Nuevo Pacto dada por el profeta Jeremías (Jer 31:31-34, etc.).

Esta misma palabra se usa en Tesalonicenses (2da Tes. 2:3), donde se enseña que el día del Señor no puede venir hasta que no venga «la apostasía» o abandono del cristianismo en relación con la manifestación del hombre de pecado. (Véase ANTICRISTO).

Con respecto a apostasía individual, se trata en pasajes como Hebreos (Heb 3:12; 10:26, 28), y en la Epístola de Judas. Hay también advertencias de que este tipo de apostasía se irá generalizando al ir finalizando la presente dispensación
(1 Timoteo 4:1-3).

Una apostasía implica necesariamente una posición de la que se puede caer, una profesión hecha que se abandona de una manera deliberada. No se trata de un cristiano que caiga en algún pecado, sino de un abandono definido del cristianismo por parte de un profesante no convertido, que no ha experimentado la regeneración de la conversión.
Las Escrituras no ofrecen ninguna esperanza para tal estado.