Ok

By continuing your visit to this site, you accept the use of cookies. These ensure the smooth running of our services. Learn more.

apologia

  • JUSTINO MARTIR

    Escuchad ahora, nobles gobernantes de Roma, como Dios, por el Espíritu profético, anunció como futuras las cosas que eran increíbles y parecían imposibles a los hombres, para que cuando sucediesen no se les negase crédito, antes al contrario, fueran creídas porque estaban profetizadas.


    Isaías predijo con palabras expresas que Jesús había de nacer de una virgen, diciendo:



    «He aquí que una virgen concebirá en su seno y dará luz a un hijo y llamarán su nombre Dios con nosotros»
    (Is. 7:14).


    Y para que algunos de vosotros, entendiendo mal esta profecía, no nos aleguen que también Júpiter se acercó a muchas mujeres con propósitos libidinosos, aclararemos que la profecía significa que había de concebir sin unión carnal. La virtud de Dios, que vino sobre la virgen, le dio sombra e hizo que concibiera sin dejar de ser virgen. Pues el ángel de Dios que entonces fue enviado a la misma virgen le anunció la alegre nueva con estas palabras:



    «He aquí que concebirás en tu seno por obra del Espíritu Santo y darás a luz un hijo y será llamado Hijo del Altísimo y llamarás su nombre Jesús. Porque Él salvará a su pueblo de los pecados»
    (Lc. 1:32).



    Escuchad cómo otro profeta, llamado Miqueas, anunció también dónde había de nacer. Así dijo en efecto:



    «Y tú Belén, tierra de Judá, de ninguna manera eres la más pequeña entre las principales de Judá, porque de ti ha de salir el jefe que rija a mi pueblo»
    (Mi. 5:2).



    Hay pues, en efecto, en tierra de los Judíos, un pueblo que dista treinta y cinco estadios de Jerusalén. Allí nació Jesucristo, como podéis comprobar vosotros mismos por las descripciones del censo que hicieron bajo Cirino, vuestro primer procurador en la Judea.




    Justino Mártir,
    filósofo cristiano del siglo II
    en su Apología
    incluida en la obra
    Lo mejor de Justino Mártir
    editada por CLIE