28/08/09

¿ALGUNA VEZ PIERDES LA PAZ?

Oswald Chambers, en su libro "En Pos de lo Supremo" nos brinda esta reflexión... te animo a que la puedas leer y tener a mano para volver a leerla en aquellos momentos de lucha y aflicción.

 

La paz os dejo, mi paz os doy... (Juan 14:27)

 

Hay momentos en que nuestra paz se basa en la ignorancia.

Pero cuando despertamos a las realidades de la vida, tener la verdadera paz interior es imposible, a menos que la recibamos de Jesús. Cuando nuestro Señor habla de paz, El la crea, porque sus palabras son siempre espíritu y vida (Juan 6:63). ¿Alguna vez ha recibido esa paz de la que Jesús habla? Mi paz os doy: Una paz que viene por mirar su rostro y darnos cuenta de su imperturbabilidad.

 

¿Hay en tu vida en este momento desasosiego y dolor? ¿Estás asustado y confundido por las olas y la turbulencia que en su soberanía Dios ha permitido que vivas? ¿ Has volteado todas las grandes rocas de tu fe, en busca de un pozo de paz, gozo o consuelo, pero no lo has encontrado? ¿tu vida parece completamente árida? Entonces levanta la vida y recibe el tranquilo contentamiento del Señor Jesús. Reflejar su paz demuestra que estás bien con El, porque eres libre de dirigir tus pensamientos hacia El. Pero si no estás bien con Dios, solo puedes volcar tu mente sobre ti mismo. Cuando permites que algo te oculte el rostro de Jesucristo, estás perturbado por algo, o tienes un falso sentido de seguridad.

 

Si en este momento un asunto te apremia, ¿tienes puesto los ojos en Jesús y estás recibiendo paz de El? Si es así, El será una grata bendición de paz en y a través de ti. Pero si le das vueltas al asunto una y otra vez, lo olvidas a El y bien mereces todo lo que te pasa. Perdemos la paz y nos llenamos de ansiedad porque no lo hemos estado teniendo en cuenta. Cuando uno consulta con Jesucristo, la confusión se desvanece, porque en El no hay ninguna confusión. Preséntale todo, y ante la dificultad, el duelo y la aflicción escúchale decir... No se turbe vuestro corazón... (Juan 14:27).

26/08/09

EL DESIERTO NO ES UNA OPCIÓN

Cuando leemos la palabra de Dios, principalmente en el Antiguo Testamento, nos encontramos con una gran cantidad de elementos que vienen a ser símbolos de lo que actualmente ocurre en nuestras vidas, las guerras, los asesinatos masivos, el cruzar un rio, el caminar en el desierto, son un ejemplo de ello.

Quiero reflexionar junto a usted acerca del desierto.

Dice la palabra en Deuteronomio 8:2-3

Cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que viváis, y seáis multiplicados, y entréis y poseáis la tierra que Jehová prometió con juramento a vuestros padres. 2 Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.

Esto nos muestra que hubo un momento en la historia del pueblo de Israel en el cual Dios decidió que tuviesen que atravesar por un desierto, y como leímos el fin era probar lo que había en sus corazones.

¿Que significa esto para nuestras vidas?

Es normal que haya momentos en los cuales Dios nos lleve a atravesar etapas de "desierto" en nuestras vidas, los identificaremos porque serán momentos duros, de soledad, de tristeza.  Sobre todo serán momentos de una escasés de recursos humanos pero con el fin de que nos tomemos firmes de las manos de Dios.  En este tiempo seremos probados tal como sucedió con nuestro Señor Jesús durante esos 40 días en los que satanás, por unos momentos, creyó que era quien decidía y proponía.

Pero tambien encuentro en la palabra que Elias, en 1ª Reyes 19:3-4 fue llevado al desierto.

Viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida, y vino a Beerseba, que está en Judá, y dejó allí a su criado. 4 Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres.

La gran diferencia es que el profeta fue llevado por "el mismo" al desierto ante el temor que le causaba la amenaza de Jezabel, que lo queria matar al dia siguiente.

Que llamativo me resulta esto, al seguir leyendo este capitulo, vemos que Dios envia un angel (v6), y le ordena que deje de hacer eso, que se levante y coma, esta escena se vuelve a repetir y el ángel dice lo siguiente: (v7-8)

Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta. 8 Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios.

¿Que nos quiere decir Dios con esto?

Habrá momentos en los que Dios querrá llevarnos al desierto, lo sabremos, sera claro, tarde o temprano comprenderemos cual era el fin, pero habrá otras veces en las cuales Dios nos querrá tener de pie delante de su presencia, aunque haya problemas, pero debemos saber que de ninguna manera el desierto es una opción para nosotros, el desierto es un trato exclusivo de Dios, en momentos de nuestras vidas.

El pueblo de Israel estuvo en el desierto 40 años por la dureza de su corazón, y luego fue a habitar la tierra prometida, sepa que el plan de Dios era que su pueblo estuviera en tierra habitable, entienda que luego de entrar en esa tierra el salir al desierto ya no era atractivo para ellos.

Parece ser que ante cada dificultad de la vida lo primero que se nos ocurre es pensar en el desierto

Dios mando llamar al profeta Elias y le dijo: ¿que haces alli?, ¡Te quiero delante de mi presencia!
El profeta que había visto descender fuego del cielo, que había provocado una sequía, resucitado a un niño y ahora estaba eligiendo el desierto esperando que sus días terminen

Dios le hizo saber que el desierto es un lugar de trato personal donde El es quien nos lleva, nos trata y nos saca.  Todo otro desierto por el que estemos pasando que no haya sido preparado por Dios, es meramente un escapismo que responde mas a nuestra terquedad que a la voluntad perfecta de Dios.

La conclusión es: si estamos en alguna situación similar a la descripta volvamonos a la dulce presencia de Dios, porque El nos está esperando.

Gustavo Furnier

20/08/09

LA CONCIENCIA DE MI MISMO

EN SU LIBRO "EN POS DE LO SUPREMO" Oswald Chambers nos comparte la siguiente reflexión que sin duda no ayudará a reorientarnos en Cristo.

VENID A MI... (Mateo 11:28)

Dios quiere que vivamos una vida plena en Cristo Jesús, pero como en ocasiones esa vida es atacada desde el exterior, cae­mos en un estado de introspección, un hábito que creíamos había desaparecido. La conciencia de nosotros mismos es lo primero que tras­torna la plenitud de nuestra vida en Dios, y lo que continuamente nos produce un sentimiento de lucha y confusión. Ser consciente de mí mismo no es un pecado. Este sentimiento se puede producir debido a que tengo un temperamento nervioso o por tener que enfrentar repentinamente nuevas circunstancias. Sin embargo, la voluntad de Dios es que estemos absolutamente completos en El, nada menos. Cualquier situa­ción que perturbe nuestro descanso en Él debe ser inmediatamente rectificada, lo cual no se logra ignorándola, sino acudiendo a Jesucristo. Si lo hacemos y le pedimos que cree en nosotros una conciencia suya, el Señor siempre lo hará hasta que aprendamos a permanecer en Él.

Nunca dejes de enfrentar aquello que destruye la unidad de tu vida con Cristo. Cuídate de permitir que la influencia de los amigos o las circunstancias dividan tu vida. Esto solamente sirve para minar tu fortaleza y retrasar tu desarrollo espiritual. Evita cualquier cosa que divida tu unidad con El y te haga ver a ti mismo de manera separada. Nada es tan importante como mantenerse bien espiritualmente. Y la única solución es muy sencilla: Venid a mí. Estas palabras prueban la profundidad de nuestra realidad intelectual, moral y espiritual como personas. Sin em­bargo, en cada caso en que no somos hallados reales, preferimos discutir en lugar de ir a Jesús.

17/08/09

LA IGLESIA GLORIOSA

Fragmento extraído del libro "LA IGLESIA GLORIOSA" - Watchman Nee.

¡Son muchos los que piensan que pueden ser cristianos individuales!

Pero Dios no lo permitirá. A menudo sus oraciones individuales no son contestadas, su estudio personal de las Escrituras no los ilumina, y su búsqueda individual no los conduce a la voluntad de Dios. Si tal persona dijera a otro hermano o hermana: “No puedo lograr esto por mi mismo ¿Me puede ayudar usted?", y oraran juntos, finalmente esa persona entendería. Todo lo que no entendía por si mismo, lo entendería claramente al buscar una respuesta con un hermano. A menudo una persona sigue siendo orgullosa, pensando que puede lograr algo por si misma la mayor parte del tiempo, y que en muy pocas ocasiones no puede conseguir nada individualmente. Esto se llama individualismo. Debemos permitir que Cristo que mora en nosotros y el Cristo que vive en los demás hermanos y hermanas se entrelace en un solo cuerpo.

Muchos cristianos conocer la vida que tenemos en Cristo, pero lamentamos decir que no conocen la vida en el Cuerpo de Cristo. Asi como la vida de Cristo es una realidad, la vida del Cuerpo de Cristo tambien es una realidad. Los cristianos no son individuos, son UNO. El apóstol Pablo dijo que a pesar de ser muchos, seguimos siendo un solo pan y un solo Cuerpo. Si vivimos conforme a Cristo, somos uno con los demás cristianos. Pero si vivimos conforme a nosotros mismos, nos separamos de los hijos de Dios.

El Señor seguirá obrando hasta que un día delante de Dios digamos: “No puedo hacer absolutamente nada por mi mismo. Todo lo que hago es conforme al principio de ayuda mutua entre los miembros. Todo lo que hago es conforme al principio de la comunión, el cual es el principio del cuerpo”. La iglesia es el cuerpo de Cristo. Lo que procede de Cristo es lo único que constituye la iglesia; todo lo que viene del hombre no puede ser iglesia.

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