26/05/09
ES NECESARIO QUE EL FRASCO DE ALABASTRO SEA QUEBRADO
La Biblia habla del ungüento de nardo puro (Jn. 12:3). La Palabra de Dios usa
intencionalmente el adjetivo puro. Este es un ungüento de nardo puro, algo
verdaderamente espiritual. No obstante, a menos que el frasco de alabastro
fuera quebrado, el ungüento de nardo puro no podía ser liberado. Es extraño
que mucha gente valore más el frasco de alabastro que el ungüento. De la misma manera, muchos piensan que su hombre exterior es más valioso que su hombre interior. Este es el problema que enfrenta la iglesia en la actualidad. Es posible que valoremos demasiado nuestra propia sabiduría y pensemos que somos superiores. Otros pueden estimar sus emociones y creer que son personas excepcionales. Muchos otros se valoran exageradamente a sí mismos y creen que son mejores que los demás. Piensan que su elocuencia, sus capacidades, su
discernimiento y juicio, son mejores que los de otros. Pero debemos saber que no somos coleccionistas de antigüedades, ni admiradores de frascos de
alabastro, sino que buscamos el aroma del ungüento. Si la parte exterior no se quiebra, el contenido no puede salir. Ni nosotros ni la iglesia podremos seguir adelante. No debemos seguir protegiéndonos tanto a nosotros mismos.
El Espíritu Santo nunca ha dejado de obrar en los creyentes. Muchos pueden
dar testimonio de la manera en que la obra de Dios nunca se ha detenido en
ellos. Ellos enfrentan una prueba tras otra, un incidente tras otro. El Espíritu
Santo tiene una sola meta en toda Su obra de disciplina: quebrantar y deshacer al hombre exterior, para que el hombre interior encuentre salida. Pero nuestro problema es que tan pronto enfrentamos una pequeña dificultad, murmuramos, y cuando sufrimos alguna pequeña derrota nos quejamos. El Señor ha preparado un camino para nosotros y está dispuesto a usarnos. Pero tan pronto como Su mano nos toca, nos sentimos tristes. Alegamos con El o nos quejamos ante El por todo. Desde el día en que fuimos salvos, el Señor ha estado obrando en nosotros de muchas formas, con el propósito de quebrantar nuestro yo. Lo sepamos o no, la meta del Señor siempre es la misma: quebrantar nuestro hombre exterior.
EXTRAIDO DE: "EL QUEBRANTAMIENTO DEL HOMBRE EXTERIOR Y LA LIBERACION DEL ESPIRITU" - WATCHMAN NEE
14:48 Anotado en Fragmentos | Permalink | Comentarios (3) | Email esto | Tags: quebrantamiento, hombre exterior, watchman nee


Comentarios
Hola Gustavo, tanto tiempo. Muy real el articulo que publicas ya que cada etapa de crecimiento lleva quebrantamiento. Juan el bautista preparo el camino al Señor y desde el desierto el fue formado, asi hoy en dia somos una generacion que estamos siendo formados desde el desierto para praparar el camino y un pueblo bien dispuesto (la edificacion de los santos) para el regreso de nuesrtro Señor Amado.
Que en este tiempo el Señor te bendiga en especial manera.
Javier.
Anotado por: Javier | 04/06/09
Definitivamente si todos entendieramos esto, nuestra vida seria mas facil, morir para vivir.
La clave del exito de la vida cristiana, Dios nos ama y quiere lo mejor para nosotros
Linda Soraya
Anotado por: linda soraya | 29/06/09
noentiendo algunas cosas de estas, de formulismos para mandar comentarios,pero este esel mio,muchas veces he visto esta parte de la escritura pero nunca desde este punto de vista, siemprepense que elperfume era lo masimportante y de hecho lo es pero que era necesario que el frasco se quiebre para que el perfume cumpla con suparte y afecto a todos a su alrededor,
Anotado por: luz maria alvarez | 30/07/09
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