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03/02/08

SIMONÍA

Hechos 8:19

Cuando vio Simón (el mago) que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo impusiere las manos reciba el Espíritu Santo.
Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero.


38594b6cf88a37c5e400cc198875726e.jpegEn su libro “De día en día”, William MacDonald, explica la palabra SIMONÍA y la define como la acción o la intención de comprar o vender deliberadamente cosas espirituales.

Esta misma definición aunque con algo mas de amplitud usted la puede encontrar en el Diccionario de la Real Academia Española (http://www.rae.es).

Es importante destacar que no se habla de ella a menudo y que con muy poca frecuencia la encontraremos en escritos cristianos, quizás esta es la primera vez que usted tenga contacto con ella.

Resulta casi obvio explicar que la palabra simonía tiene su origen en la actitud que tuvo Simón el mago en el versículo que abre este comentario, éste maravillado por lo que hacían los apóstoles pretendió darle un valor monetario a lo que era un don de Dios.

Esta palabra se utiliza en el ámbito religioso para describir tanto la acción o intención de adquirir un don espiritual mediante un pago como también por el ofrecer el ejercicio de un don obteniendo algún rédito por ello.
William MacDonald, aclara en su comentario que existe suficiente fundamento bíblico que respalda a quienes son llamados a vivir del evangelio y que es justo que el obrero sea digno de su salario, pero este no es el punto, sabemos bien donde se encuentra el límite. Y sabemos, (como ya lo afirmaba el autor en el año 1985), que el mundo cristiano de hoy se encuentra plagado de “simonía”.

Cantantes, predicadores, profetas, escritores, apóstoles, forman parte de la triste y conocida lista, pero en Hebreos 11 encontramos una lista de personas cuya característica principal no fueron los beneficios materiales alcanzados por profesar el evangelio, sino mas bien encontramos que dice:

(v36-39) Otros experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles.
Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra.
Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido;


Termino con este fragmento:

“Si el dinero pudiera de alguna manera eliminarse de la así llamada obra cristiana, mucho de esto se detendría de inmediato. Pero aún quedaría siervos fieles del Señor que proseguirían hasta agotar la última pizca de su fuerza”.


Basado en un comentario publicado en “De día en día”, William MacDonald, Editorial CLIE.

09:05 Anotado en Significados | Permalink | Comentarios (1) | Enviar a Email | Tags: simonía, william macdonald

Comentarios

Que interesante.
Escuché de la simonía por primera vez en unas predicas de Chuy Olivares. Con este aporte se amplian mis conocimientos en esto.

Muy interesante el dato.

DTB

Saludos!

Anotado por: Dolly / Lumbrera | 12/02/08

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