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03/12/07
LOS ASNOS DE TU "PADRE"
Y los hijos de Zibeón fueron Aja y Aná. Este Aná es el que descubrió manantiales en el desierto, cuando apacentaba los asnos de Zibeón su padre. (Génesis 36:24)
Aná, padre de Aholibama esposa de Esaú no es una celebridad dentro de las páginas de la Biblia. Poco sabemos de el, pero llama la atención que junto a sus datos biográficos exista una breve reseña acerca de un extraño episodio.
En este versículo Aná es reconocido por haber encontrado manantiales en el desierto mientras apacentaba los asnos de su padre.
Podría ocupar un buen espacio en explicar lo que significa para una cultura hallar fuentes de agua potable, o en explicar las virtudes y defectos de los asnos, mas prefiero escribir acerca de los planes eternos de Dios para nuestras vidas.
No creo que sea obra de la casualidad, en 1ra Samuel capitulo 9 es Saul quien fue detrás de unas asnas que se le perdieron a su padre Cis, y en este caso ese camino lo llevó hasta la casa de Samuel, profeta de Dios, quien lo ungió como rey de Israel por mandato Divino.
Discierno que hay una tremenda enseñanza que tenemos que aprender de la relación entre un hombre y aquellos “burritos”.
Aná los apacentaba, Saúl los buscaba, cierta vez Balaam lo oyó hablar y Jesús lo montó...
Detrás de todas estas escenas hay una obra de Dios que está al punto de consumarse. Detrás de cada situación hay personas que cruzarán la línea y ya no volverán a ser las mismas. Cambios, mudanzas, propósito.
A simple vista pareciera ser difícil tratar con estos animalitos con fuerte “animalidad”, por no decir “personalidad”, quizás tan difícil como tratar con cada una de las luchas que día a día tenemos que enfrentar.
Pregúntate: ¿Con que asnos tuviste que lidiar últimamente?
Sabemos que si hay algo que caracteriza a un asno es su terquedad, si quieres movilizarlo será aún peor, cambiarás el intento por una gran sensación de frustración.
¿Te sientes en medio de las adversidades como tirando de un asno?
Imagino que Aná se habrá sentido de la misma manera, mientras un pastor de ovejas camina lentamente, les habla y ellas conocen su voz, al pastor de asnos solo le resta esperar a que ellos quieran caminar, aguardar a que se dignen a obedecer. Empujarlos nunca será una buena idea.
Voy cerrando la idea con esto último. No estoy buscando alimentar falsas expectativas a nadie, esta enseñanza no es para tomarla como una generalidad, ni siquiera es la receta del éxito para el liderazgo de hoy, ¡No te equivoques!, tampoco intenta ser un mensaje motivacional de los que hoy están de moda, solo estoy en condiciones de afirmar que Dios tiene propósitos con tu vida y los cumplirá aunque tengas que enfrentar las adversidades mas absurdas, se que finalmente El se servirá de ti.
Si hoy estás tratando con asnos no creas que vas camino al éxito (hablo en términos humanos), quizás al superar la prueba solo te toque hallar un manantial de aguas, conformate, alguien vendrá luego y edificará alrededor de tu hallazgo, quizás recibas la unción de rey, no puedo saberlo, en el caso de Jesús tuvo que morir, pero estemos seguros de algo, de una manera u otra el Señor dirá, ¡Misión cumplida!
11:35 Anotado en Mis Articulos | Permalink | Comentarios (1) | Enviar a Email | Tags: asnos, aná, saúl, jesús
Comentarios
Muy xulo tu blog. A ver contra cuantos asnos me enfrento en la última semana del año.
Mari Carmen.
Anotado por: mudanzas | 26/12/07

