18/09/07

PABLO, APOSTOL

En su comentario de la Carta de Pablo a los Gálatas, Martín Lutero 
introduce al capítulo 1 haciendo referencia al apostolado de Pablo, 
y entre otras cosas dice que apostol significa enviado, tal como la
mayoría ya sabe hoy en día, y a esto agrega lo siguiente: 

"Más importancia que esto tiene el hecho de que «apóstol» es un título modesto, pero -cosa que es de admirar-
a la vez también elevado y venerable, un nombre que expresa notable humildad aparejada con grandeza. La humildad radica en que el apóstol es un enviado, con lo que se pone de manifiesto que está en relación de dependencia, servidumbre y obediencia, y se excluye además que alguien se deje seducir por este nombre como
por un título honorífico, para depositar en él su confianza y gloriarse en él. Antes bien, el apóstol, por el mismo nombre de su oficio como «enviado», debe sentirse dirigido inmediatamente hacia el que lo envía y de quien
procede la majestad y prominencia del enviado y siervo que hacen que éste sea recibido con reverencia.
¡Cuán distinta es la situación en nuestros días en que los nombres de «apostolado», «episcopado» y otros
llegaron a significar paulatinamente no un servicio sino una dignidad y autoridad!
A tales personas Cristo les
da en Juan 10 (v. 8) el nombre opuesto: en vez de «enviados» los llama «hombres que vinieron», en otras
palabras, más claras aún, «ladrones y salteadores», por cuanto en lugar de traer la palabra del que los envía
con el encargo de apacentar con ella a las ovejas, no buscan sino su propio beneficio en aras del cual sacrifican
a las ovejas. «Todos los que vinieron», dice Cristo, esto es, todos los que no fueron enviados, «son ladrones y salteadores»."

Luego añade: 

"Lo mismo expresa el apóstol en Romanos 10 (v. 15): «¿Cómo predicarán si no fueron enviados?» ¡Oh, que
también en el siglo nuestro los pastores y dirigentes del pueblo cristiano tomaran bien a pechos estas
enseñanzas! En efecto: ¿quién puede predicar a menos que sea un apóstol (un enviado)? ¿Quién empero es
un apóstol sino el que trae la palabra de Dios? Y ¿quién puede traer la palabra de Dios sino aquel que ha
prestado oídos a Dios? Pero al que se viene con enseñanzas de su propia cosecha, o extraídas de leyes y
decretos humanos, o basadas en la sabiduría de los filósofos ¿puede llamarse a éste un apóstol? De ninguna manera, sino que es un hombre que viene por cuenta propia, un ladrón, un salteador, un destructor y asesino
de las almas."

 

Comentarios

La tergiversación de los conceptos bíblicos (o históricos/bíblicos - sobre su etimología o sentido de aplicación) ha sido una característica distintiva en el proceso de paganización de la Iglesia Primitiva. El uso de vocablos "cristianos" para identificar ideas ajenas o distorsionadas, fueron una herramienta clave en el proceso de sincretismo que resultó en la Iglesia Católica Romana.
El mismo mecanismo, adecuado a los tiempos que corren, es utilizado para una desvirtuación de las formas establecidas en el proceso fundacional de la Iglesia, ahora por parte de los modernos "lìderes" protestantes.
En definitiva, creo que es otro de los métodos de la apostasía y un signo inequívoco de los tiempos que corren.
Un abrazo fraterno
Desde Buenos Aires
Daniel

Anotado por: Daniel | 18/09/07

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